Itinerario sugerido de siete días, paso a paso
Te proponemos una travesía flexible que privilegia estancias largas y traslados cortos, hilando aldeas de piedra, bodegas familiares y gargantas cristalinas. Más que una lista de paradas, es una secuencia respirada con márgenes generosos para cuidados, aprendizajes y descanso. Puedes adaptarla a ritmos, estaciones y clima, siempre priorizando tren, bicicleta y caminatas. Cada día concluye con un gesto concreto de retribución, de plantar ideas y también árboles, donde sea pertinente y acordado.